Hola familia!
Lo primero, un pequeño tema logístico, ¿os importaría escribir con un tamaño de letra un pelín mayor? Es que, como el color del blog es un poco oscuro y la letra blanca no se distingue demasiado bien. Gracias.
Por otra parte, me siento un poco implicado por el tema que sacó Jordi ayer a la palestra, porque la tele es uno de los medios en los que puede que trabaje, por lo que me veo obligado a defenderla en cierto modo:
En primer lugar, comparto en buena medida lo que han dicho Jordi y Dani; es cierto que los contenidos de la tele para los niños no son para echar cohetes, pero creo que hay programas de bastante calidad (están "Los Lunnis", que han sido reconocidos y premiados en varios paises, y aún perviven algunas series de nuestra época, como "Dragon Ball", o "Campeones"). Pero creo que hay que cambiar el objeto de nuestras críticas, ¿por qué tenemos que darle tanta responsabilidad a la tele en la educación de los niños?. La tele, nos guste o no, es un negocio (y cada día se demuestra más), y no una institución educativa.
Parece que hasta ahora lo único que hago es echar balones fuera, pero es que me da la impresión de que muchas veces se culpa a la tele de la poca atención que muchos padres prestan a sus hijos. Yo recuerdo de cuando era pequeño que eran mis padres los que seleccionaban los programas que yo veía, y si salía algo subido de tono, me explicaban que eso no se debía hacer y punto. El problema es que ahora se aparca a los niños delante del televisor sin un adulto delante (aunque tampoco quiero generalizar, claro), y eso es lo peor que se puede hacer.
Perdón por extenderme tanto, es que hace poco me tocó defender a la tele en un debate, y todavía me han quedado argumentos en la cabeza. Aunque digo, para que conste, que de poder elegir, me pondría en contra de la tele en muchos temas. Pero eso es otra historia.
Espero que hayáis llegado al final, jeje. Para la próxima vez prometo moderación.
Un abrazo
Miki